Explicamos qué es la oidad y cómo se relaciona con el concepto de diversidad. ¿Implica discriminación la noción de oidad?

alteridad
La oñez es el poder de coexistir entre todos y de buscar el crecimiento de todos.

¿Qué es la oidad?

La oñez es no percibir al otro como igual, pero como alguien diferente, que no es parte de nuestra comunidad. Se trata de la diferenciación de que el otro no es igual a nosotros, pero no se relaciona con algo negativo.

alteridad no implica que el otro deba ser discriminado, pero es la capacidad de respetar, reconocer y ser capaz de vivir en armonía con esta diversidad. Esto da la dimensión de que cada persona es única y única en el universo.

Este concepto se encuentra en la sociología, la antropología y la filosofía, así como en otras ciencias. Distinguir al otro como diferente de uno mismo, es decir, como alguien que está fuera de nuestro dominio. Esto no significa que el otro deba ser discriminado o dejado de lado, sino todo lo contrario, es un concepto que acepta la diversidad e implica coexistencia entre las partes.

La oidad es el poder de coexistir entre todos y promover el crecimiento de cada individuo. Surge a través de construcciones psicológicas y sociales. Es el concepto de la existencia en el mundo de algo que no es lo mismo, que no es parte del mundo de todos.

Sin embargo, a veces vemos una íntima unión de este concepto con el de discriminaciones como la xenofobia, la homofobia, el racismo e incluso la misoginia, por nombrar solo algunas. Pero la oquedad no apunta a estos aspectos, ya que no suele estar relacionada con aspectos negativos, sino solo con las excepciones antes mencionadas.

Antropológicamente, el término oquedad implica apreciar al otro como un ente extranjero a nosotros, a lo que nos rodea y nos identifica. Esta diferencia se manifiesta desde el punto de vista de cada individuo, que cada uno considera específico en relación con el otro.

La existencia de una amplia variedad de diferentes culturas y costumbres a la nuestra nos permite adquirir una visión más global de la existencia del otro en el mismo planeta que el nuestro y también nos da la oportunidad de enriquecer nuestra perspectiva y nuestra tolerancia hacia las diferencias. Por eso afirmamos que la oquedad no se relaciona con enfoques negativos, sino todo lo contrario.

Social, oñez se forma a través de oquedad y lo contrario: El otro es lo que no queremos llegar a ser, y nunca quisimos. Esta visión del otro es, por tanto, relativa según el punto de vista de cada persona.

Cuando miramos a otros hombres (el OTRO), surge el problema de la oblación, porque esta visión puede referirse a ver al otro como alguien más alto o más bajo. Un ejemplo muy fácil de seguir es el momento de la llegada del hombre blanco a América. La oñez llevó a los conquistadores a identificar a los pueblos indígenas como el OTRO, que no formaban parte de su mundo y también como un otro inferior. Los consideraban bárbaros, sin educación ni cultura, más cercanos a los animales salvajes que a ellos mismos.

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Historia de la odicidad

La diferenciación de los hombres varió a lo largo de la historia. al principio Aristóteles planteó que los hombres no nacieron iguales: Algunos nacieron para someterse a la esclavitud, mientras que otros nacieron para mandar. Por otro lado, Thomas Hobbes posituó que todos los hombres nacieron iguales.

En el campo natural y sin psicologías ni sociologías que lo sometieran, todos los hombres eran iguales. sin embargo fueron notorias las diferencias en la fisonomía humana, porque algunos hombres son más altos y más fuertes que otros. También hay diferencias intelectuales, por lo que encontramos que algunas personas son más inteligentes que otras. Esta es una realidad cotidiana que no se puede discutir. Pero hay que subrayar que el uso de la razón, como señaló Descartes, es el ámbito en el que podemos observar la mayor igualdad entre los hombres.

Lo contrario y lo contrario son palabras que representan lo esencialmento lo mismo: el concepto de ver al otro como diferente de uno, el OTRO como lo que yo no soy. Se puede observar en relaciones humanas como la cultura, la raza, la orientación sexual. Sin embargo, esta diferenciación no es ya 100%, ya que todos somos parte del mismo universo, todos somos seres humanos.