Te explicamos qué es la obsesión y cuál es su relación con la coerción. Además, obsesión en niños y escalas de obsesiones.

obsesión
La obsesión desmiente del pensamiento consciente del sujeto.

¿Qué es la obsesión?

La obsesión se entiende en varios contextos con diferentes concepciones, pero todos tienen la misma base, una idea sumisa o repetitiva. A pesar de la visión negativa que puedas tener, una obsesión puede estar mucho más extendida de lo que puedas imaginar y no siempre es un trastorno o problema psicológico a tratar, a menos que cause problemas en alguna área de la vida.

La palabra obsesión tiene su origen en latín obeso, que significa «asiento». Y es esencialmente una interrupción del estado de ánimo generada por una idea coherente, rígida y persistente que afecta a la mente y tiene varias formas de manifestación.

La obsesión se vuelve aburrida porque desentraña el pensamiento consciente del sujeto y deshacerse de ella es una tarea ardua, porque perseves más allá de la voluntad de la persona.

Ver más: Fobia

Obsesión y restricción

Obsesión - Restricción
La coerción causa emociones agotadoras como el miedo o el miedo.

La obsesión tiene una connotación patológica porque domina la mente de quien la sufre, siendo una fuerza que lo controla totalmente, produciendo tanto ansiedad como ansiedad.

oro una obsesión es casi igual a la restricción porque ambas son una combinación de ideas o pensamientos que terminan sembrando emociones agotadoras en los sujetos, como el miedo o el miedo. Y aunque la obsesión se relaciona con las ideas y la coerción con la conducción, la primera también puede concebirse como un comportamiento.

Sin embargo, entenderemos la coerción como, expresamente, un comportamiento sistemático en forma de ceremonias para apaciguar las obsesiones. por consiguiente Una restricción no puede existir si no hay obsesión.

Obsesión en el contexto psicótico

Para los que sufren de obsesión y para los que no conocen el tema puede parecerles una conducta casi ralla en la locura, probablemente en este sentido, los pacientes tienen miedo de consultar a un especialista, por la respuesta que pueden obtener o por lo que otros dicen.

Pero la obsesión no siempre responde a un cuadro psicótico, a menudo es parte de la sintomatología de varios tipos de trastornos como la ansiedad o la depresión.

Los casos más graves, como el delirio o las alucinaciones, no acompañan a las personas obsesionadas comunes. Es más común que se observen psicosis reactivas breves en neurosis obsesivo-compulsiva, causada por un deterioro por su presencia, o una intensidad severa de obsesión que eventualmente genera síntomas psicóticos.

Obsesión en los niños

Obsesión en los niños
En el período de latencia, es cuando comienzas a obtener pistas sobre la personalidad obsesiva.

Piaget es uno de los autores del desarrollo más emblemático y da una importante observación sobre las conductas que un niño puede realizar como ritual.

Se trata esencialmente de una cuestión de aprendizaje en ciertas etapas evolutivas del ser humano, incluyendo actos repetitivos y algo obsesivos, es porque los hábitos están empezando a afianzarse.

Es precisamente en el llamado período "latencia" cuando empiezas a obtener pistas sobre tipos de personalidad obsesiva. Por lo tanto, una evaluación detallada es esencial para establecer una cierta discriminación entre lo "normal" y lo "anormal".

Escalas de obsesiones

Estos pueden estar presentes en diferentes grados y de diferentes maneras. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes que:

  • Se experimentan como una sintomatología de un trastorno, apareciendo de forma intrusiva y causando ansiedad.
  • Se refieren solamente a hechos específicos o a preocupaciones diarias de la vida diaria.
  • Tratamos de ignorar o apaciguarr otras ideas o comportamientos.
  • Son capaces de reconocer la naturaleza de su obsesión y no le dan más importancia.

Analizar el trastorno obsesivo-compulsivo

Varios autores aportan un modelo explicativo, pero mencionaremos algunos de los más importantes o actuales, según sea el caso:

  • Eysenck. Argumentó que las obsesiones provienen de la respuesta de incubación, que resulta de la frustración de no recibir una recompensa frente a estímulos incondicionales que lo asustan. Es por eso que, cuando algo no calma el miedo, uno puede convertirse en un tema recurrente y persistente, o perder el interés. Pero la obsesión vuelve a lo primero. La coerción sería el mecanismo por el cual la persona busca calmarse y tener la ilusión de mantener estas ideas preocupantes bajo control.
  • Horowitz. Argumenta que es común que las personas tengan ciertas ideas obsesivas sin que lleguen al punto de ser patológicas. Estos son simplemente pensamientos que muchas personas comparten en silencio.
  • Rajmán y Silva. Añaden a lo dicho por Horowitz que estas ideas intrusivas corresponden a ideas dañinas cotidianas, a las que el sujeto no se ha acostumbrado ni se ha adaptado, por lo que persiste.

Tratamientos para el trastorno obsesivo-compulsivo

Obsesión - Trastorno obsesivo-compulsivo
Actualmente, ciertos tipos de drogas se utilizan dependiendo de la diagnosis.
  • comportamental. Buscan la exposición a la mente que desencadena la obsesión por lograr así, en un contexto terapéutico y luego adaptativo, la habituación a este elemento.
  • biológico. En la "antigüedad", este tipo de tratamiento consistía en cirugía o lobotomía. Actualmente se utilizan ciertos tipos de fármacos, dependiendo del diagnóstico, como los fármacos tricíclicos (Imipramina o inhibidores de la monoaminooxidasa), que han funcionado muy bien, especialmente cuando la depresión se ha hecho presente. De lo contrario, los tranquilizantes suelen ser un suplemento a la psicoterapia en situaciones de ansiedad desbordante.
  • cognitivo. Utiliza diversas técnicas como la sensibilización secreta para tratar hábitos dañinos o destructivos.